Durante los meses de invierno, las bajas temperaturas pueden frenar el desarrollo del cultivo e incluso provocar paradas vegetativas. El frío afecta directamente a la fisiología de la planta: reduce su actividad metabólica, limita la fotosíntesis y la respiración, y dificulta la absorción de agua y nutrientes. Además, cuando se producen heladas, el daño puede ser mayor, dependiendo de la intensidad y duración del episodio.

La sensibilidad al frío varía según el cultivo y la variedad, pero el objetivo agronómico es el mismo: proteger a la planta frente al estrés térmico, reducir daños y acelerar su recuperación para reactivar el crecimiento.

¿Qué le ocurre a la planta con el estrés por bajas temperaturas?

El estrés por frío puede provocar:

  • Disminución de la permeabilidad de las membranas celulares, lo que dificulta el intercambio de agua y nutrientes.
  • Ralentización del metabolismo vegetal, reduciendo el crecimiento y la brotación.
  • Estrés oxidativo, debido a la acumulación de radicales libres en condiciones extremas.
  • Daños por heladas. Al formarse cristales de hielo, éstos pueden dañar las células y tejidos afectando directamente a hojas, brotes y estructuras productivas.

Por ello, una estrategia eficaz en invierno no solo debe centrarse en “aguantar” el frío, sino en mantener el cultivo activo y preparado para una salida rápida cuando las condiciones mejoren.

¿Cómo ayudan los bioestimulantes a resistir el frío?

Los bioestimulantes son una herramienta clave para mejorar la tolerancia del cultivo frente a condiciones adversas. En situaciones de frío, ayudan principalmente a:

1) Fortalecer membranas celulares

Mejoran la estabilidad de las membranas y ayudan a reducir el riesgo de daños estructurales cuando la planta se somete a temperaturas bajas.

2) Favorecer la osmorregulación

Algunos compuestos ayudan reducir la formación de cristales y mantener el equilibrio hídrico celular, lo que contribuye a conservar el vigor del cultivo en condiciones frías y secas.

3) Activar defensas naturales

La bioestimulación permite reforzar la respuesta defensiva de la planta y mejorar su capacidad de adaptación al estrés térmico.

4) Acción antioxidante

Los bioestimulantes contribuyen a minimizar el estrés oxidativo generado por condiciones extremas, protegiendo tejidos y metabolismo.

5) Impulsar el sistema radicular y la nutrición

Una planta con un sistema radicular activo y una absorción eficiente de nutrientes tiene más capacidad de resistencia y recuperación.

Compuestos bioestimulantes destacados frente a bajas temperaturas

Existen ingredientes especialmente interesantes para proteger el cultivo y favorecer su recuperación tras episodios de frío: 

Extracto de Ascophyllum nodosum

Este alga parda es rica en compuestos bioactivos que estimulan la formación de sustancias protectoras en la planta (azúcares solubles y proteínas). Estos compuestos actúan como una especie de “anticongelante natural”, reduciendo el impacto del frío y ayudando a evitar daños en los tejidos.

Aminoácidos

  • Prolina
    Actúa como osmoprotector, estabiliza estructuras celulares y ayuda a reducir el estrés provocado por el frío.
  • Glicina betaína
    Contribuye a mantener el equilibrio osmótico y la fluidez de las membranas. Además, apoya los mecanismos antioxidantes de la planta.

Polisacáridos

  • Ácido algínico (alginatos)
    Ayudan a crear una película protectora, reducen la pérdida de agua y estimulan mecanismos defensivos.
  • Manitol
    Actúa como osmorregulador y ayuda a mantener el equilibrio hídrico. También puede influir en la formación de cristales de hielo, reduciendo su impacto en el interior de la célula.

Estrategia Plymag: protección frente al estrés + reactivación del cultivo

En Plymag proponemos una estrategia combinada para afrontar el invierno y los periodos de bajas temperaturas, basada en dos soluciones complementarias:

  • Betapro® Maxlina SL, orientado a la tolerancia al frío y al mantenimiento del equilibrio celular.
  • Plymax® SL, enfocado en activar defensas naturales, mejorar la movilización de nutrientes y reactivar el metabolismo vegetal.

Esta combinación permite actuar antes, durante y después del estrés por frío, con el objetivo de proteger, reducir daños y recuperar el vigor del cultivo.

Betapro® Maxlina SL

Protección y tolerancia al frío con bioestimulación completa

Betapro® Maxlina SL es un bioestimulante formulado para ayudar al cultivo a resistir condiciones de estrés. Combina extracto de Ascophyllum nodosum con glicina betaína y aminoácidos específicos (prolina), contribuyendo a:

  • Atenuar el estrés por bajas temperaturas
  • Estimular brotación y crecimiento
  • Mejorar la osmorregulación celular
  • Mantener la turgencia de las células
  • Reducir mermas de calibre y apoyar la producción

Aplicado de forma regular, favorece un cultivo más equilibrado y con mayor capacidad de recuperación.

Plymax® SL

Defensa natural y reactivación del metabolismo vegetal

Plymax® SL es un bioestimulante a base de Ascophyllum nodosum y micronutrientes complejados (Zn, Cu y Mn). Su acción se centra en reforzar la respuesta defensiva de la planta y mejorar su funcionamiento interno.

Puede aplicarse tanto vía radicular como foliar y ayuda a:

  • Inducir la respuesta defensiva del cultivo
  • Reactivar el metabolismo tras la parada invernal
  • Promover el desarrollo vegetativo
  • Mejorar la absorción y movilización de nutrientes y agua
  • Favorecer la recuperación del cultivo tras el estrés
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